En la fase de desarrollo, instalamos sensores en el suelo y en las plantas. Además, conectamos una plataforma que procesa los datos en tiempo real. Como resultado, los agricultores reciben alertas y recomendaciones basadas en condiciones reales del campo.
Luego, realizamos pruebas piloto con resultados muy positivos. Por ejemplo, en una finca de olivos, el uso de IoT permitió reducir el consumo de agua en un 30 % sin afectar la producción.
Durante la etapa de implementación, capacitamos a los agricultores para que pudieran usar el sistema fácilmente. Por lo tanto, la adopción fue rápida y sin complicaciones.
Gracias al uso de IoT en agricultura, es posible optimizar el uso de recursos naturales, reducir costes operativos y mejorar el rendimiento de los cultivos. Además, se fomenta una gestión más sostenible y responsable.
Si quieres conocer más sobre esta tecnología, te invitamos a leer nuestra investigación sobre IoT en la agricultura.
También puedes ver ejemplos de éxito en proyectos como el de Agriculture XPRT, donde el IoT está revolucionando explotaciones en todo el mundo.
En resumen, este proyecto demuestra que aplicar IoT en agricultura no solo es viable, sino necesario. Especialmente para pequeños productores que buscan ser más eficientes, rentables y sostenibles.